Heridas Quirúrgicas


Es una abertura que va desde el nivel de profundidad donde se haya practicado la cirugía hasta la piel; implica la manipulación mecánica de las estructuras anatómicas con un fin médico, bien sea diagnóstico, terapéutico o pronóstico.

¿Qué hacer?

  • Pida al personal de salud que lo atiende, se lave las manos antes y después de realizar cualquier intervención.
  • Baño diario en regadera, retirando el apósito, deje correr el limpia y seque muy bien la piel.
  • Si no han pasado de 24 a 48 horas después de la cirugía, cubra la herida con una gasa o apósito estéril. Continúe cubriéndola si su médico lo indica.
  • Informe a su médico si presenta uno o varios de estos signos y síntomas, o bien, al personal de enfermería que lo atiende.
  • No haga esfuerzos físicos, esto puede ocasionarle dolor e inclusive, abrir la herida.
  • No se automedique, si ha terminado el tratamiento indicado, siente molestias y no localiza a su médico, acuda de inmediato al hospital.
  • Mantenga la herida limpia y seca; la humedad y el calor favorecen las infecciones.

Información General

Complicaciones probables más frecuentes posteriores a la cirugía:


Cualquier nivel y de intensidad variable.
Informe a su médico si percibe algún cambio, incomodidad o aumento de volumen en la región donde le operaron.
Es cuando se abre de nuevo una herida quirúrgica, las causas más frecuentes son rechazo a las suturas (“alergia”) o infección.
Los principales signos y síntomas pueden ser:

  • Dolor al movimiento (intenso), Inflamación de la región operada y enrojecimiento de la herida en la piel.
  • Separación de las uniones de la herida (dehiscencia), al retirar los puntos.
  • Salida de secreción a través de la herida, desde amarilla hasta verde o café.
  • Fiebre y malestar general.
 

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