El dolor en los niños


El dolor puede tener muchas causas, algunas de ellas se mencionan a continuación:

  • El periodo post operatorio por la incisión quirúrgica, la manipulación (estiramiento) o inflamación de los tejidos u órganos.
  • Algunos procedimientos como la colocación de un catéter dentro de la vena, la extracción de sangre o la administración de algunos medicamentos.
  • Lesiones de los tejidos por alguna fractura o luxación.
  • Abrasiones en la piel.
  • Sensación de dolor por alguna infección.
  • La combinación de malestar físico y emocional.

 

 

¿Cómo sabremos si un niño tiene dolor?

Para evaluar si su hijo siente dolor, le pediremos que lo observe y nos informe datos persistentes como:
  • Llanto sin cese, sin consuelo, con un tono más alto y más duradero.
  • Incomodidad, hipersensibilidad; los bebés que sienten dolor se encuentran agitados y es posible que no quieran comer o puedan dormir.
  • Gestos, algunos bebés fruncen el ceño, aprietan los ojos y a veces les tiembla la barbilla.
  • Tensión muscular algunos bebes encogen los brazos, levantan las piernas, aprietan los puños o mantienen el cuerpo rígido.
  • Estas señales se pueden observar aún cuando no sientan dolor, pero por lo general aparecen cuando si lo sienten.
 

Los niños en edad
preescolar a veces:

  • Refieren y describen el dolor.
  • Lloran o hacen gestos de dolor.
  • Se niegan a moverse.
  • No aceptan que los toquen.
  • No están seguros si deben admitir que sienten dolor por temor al tratamiento médico.

 

Los niños en edad escolar y los adolescentes:

  • Protegen o no mueven el área que les duele.
  • Tienen la cara sin expresión o hacen gestos de dolor.
  • Se ponen inquietos o se retuercen.
  • Presentan ira, irritabilidad.
  • Son menos cooperativos.

 

¿QUÉ PUEDEN HACER LOS PADRES?

Colaborar muy de cerca con nosotros, siguiendo las recomendaciones que hemos descrito anteriormente y las siguientes:


  • Brindar confort al niño.
  • Usar una voz tranquila y monótona.
  • Disminuir las luces si es posible.
  • Usar música, juegos de mesa, etc., que pudieran ayudar a aliviar el dolor.
  • No olvide que está bien que el niño llore, hable o grite para expresar su dolor.
  • Con el bebé que aún no habla, observar su comportamiento, la experiencia le dará ideas y detalles.
  • Distraerlo. Una voz suave, música, cuentos o canciones pueden servir para atraer la atención del niño.
  • Acunarlo. El movimiento rítmico, lento y constante también ayuda.
  • Colocarlo en una posición en la que esté más restringido, para que se mueva menos.
  • Frotarle la piel o darle masajes suaves.

 

¿QUÉ HAREMOS PARA DISMINUIR
EL DOLOR EN SU HIJO?


Se medirán sus signos vitales para tomar las medidas apropiadas para disminuir y mitigar el dolor, posteriormente se seguirá investigando el alivio al dolor y/o la presencia del dolor con escalas del nivel del dolor.

¿QUÉ ES UNA ESCALA DEL NIVEL DE DOLOR?

Es una evaluación del número 0 al 10, siendo el 0 “ningún” dolor y el 10 “el peor dolor posible”.

Una de las escalas más utilizadas en los niños preescolares
y escolares es la siguiente:

1  2  3  4  5  6  7  8  9  10

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UNA VEZ QUE SE ENCUENTRE EN CASA:

Siga las instrucciones del Médico y la
Enfermera para la administración de analgésicos.

Dele el medicamento en cuanto comience el dolor y antes de acostarlo para que pueda dormir sin molestias.