La osteoporosis se define como una enfermedad caracterizada por masa ósea baja y deterioro de la microarquitectura del tejido óseo, con el consiguiente aumento de la fragilidad ósea y la susceptibilidad a la fractura.

 El padecer esta enfermedad junto a algunos factores genéticos y otros adquiridos por los hábitos del paciente, aumenta altamente la posibilidad de una fractura y la severidad de la misma. Los antecedentes propios del paciente son fracturas en la familia, la edad, la raza blanca, el bajo peso, los antecedentes de caídas, la no utilización de estrógenos por parte de mujeres en la menopausia y una mala condición física. Los caracteres adquiridos por hábitos acostumbrados del paciente son el tabaco, el alcohol, la cafeína, la baja ingesta de calcio y vitamina D.

Para el diagnóstico de esta enfermedad se requiere un estudio llamado densitometría, en el cual se evalúa la densidad del hueso en cadera y columna, también se utiliza como referencia la muñeca. El resultado del estudio evalúa la diferencia del paciente con una persona sana de su mismo sexo y se divide en paciente normal, osteopenia (estado previo a osteoporosis), osteoporosis (enfermedad establecida) y osteoporosis severa (enfermedad establecida con antecedente de una fractura). Este estudio debe realizarse de manera habitual en mujeres después de la menopausia, con factores de riesgo para osteoporosis (medicamentos, enfermedades metabólicas, etc.) o cualquier paciente (hombro o mujer) con antecedente de fractura por traumatismo menor.

El mejor tratamiento de toda enfermedad siempre es la prevención, en el caso de la osteoporosis, la prevención inicia cuando paciente entra en el grupo de riesgo. Las recomendaciones para prevenir este padecimiento son:

  • El ejercicio habitual y adecuado para la edad y características del paciente.
  • Ingesta adecuada de calcio y vitamina D según los requerimientos por edad del paciente.
  • Evitar el tabaquismo, la cafeína y el alcohol; el tratamiento hormonal en las mujeres durante la menopausia.

Cuando se trata la enfermedad ya establecida, existen múltiples fármacos indicados en la actualidad, entre ellos los siguientes son los más frecuentes:

  • Bifosfonatos: son los fármacos que más se utilizan para prevenir y tratar la osteoporosis en mujeres posmenopáusicas, actúan disminuyendo la actividad de los osteoclastos (las células que remueven el calcio del hueso).
  • Teriparatida y calcitonina: son hormonas producidas en las glándulas paratiroides y tiroides respectivamente que modifican el metabolismo del calcio disminuyendo su pérdida.
  • Denosumab: es una proteína sintética (anticuerpo monoclonal) que actúa sobre los osteoclastos de manera más intensa a los Bifosfonatos, disminuyendo su actividad sobre el calcio en los huesos.

Las principales complicaciones de la osteoporosis son las fracturas con traumatismos de muy baja energía, incluso sin traumatismo. Los sitios más afectados son las vértebras y la cadera, lo cual puede deteriorar gravemente la calidad de vida de los adultos mayores, incluso terminando en el fallecimiento del paciente por complicaciones de las mismas.

A manera de conclusión mencionaremos la importancia de la prevención, por lo cual si usted o su familia presenta indicaciones para realizar la densitometría, o mayor aun si ya se encuentra con diagnóstico de osteopenia u osteoporosis acuda a ser valorada por el experto para recibir el manejo correcto y previniendo así complicaciones severas.

 

 

Dr. Sergio Arturo Valenzuela Mondaca.

Traumatólogo y ortopedista.

Alta especialidad en artroscopia y cirugía articular.

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