En el año 2009 la OMS (Organización Mundial de la Salud) inició una intensa campaña sobre la importancia del lavado de manos, dentro de las cuales enfatizó una técnica adecuada y segura que pudiera garantizar que el agua y jabón llegaran a toda la superficie de estas extremidades, con ello pretendió disminuir en todo el mundo el porcentaje de infecciones asociadas a microorganismos patógenos con vías de transmisión por contacto directo.

En el cuidado de personas enfermas, las manos constituyen un vehículo de transmisión de agentes patógenos, ya sea por contacto directo de persona a persona, o indirecto a través de objetos sucios (FOMITES), que posteriormente pueden contaminar al paciente (transmisión cruzada).

La fuente de estos microorganismos la forman no solo los pacientes con infecciones producidas por estos, sino también aquellos pacientes que están simplemente colonizados por los mismos (en la piel, aparato respiratorio, digestivo, secreciones, etc.) es decir, que no muestran síntomas.

Otra fuente de infección en las manos del personal son las superficies ambientales en contacto directo con el paciente portador (mobiliario cercano).

En el año 2009 la OMS (Organización Mundial de la Salud) inició una intensa campaña sobre la importancia del lavado de manos, dentro de las cuales enfatizó una técnica adecuada y segura que pudiera garantizar que el agua y jabón llegaran a toda la superficie de estas extremidades, con ello pretendió disminuir en todo el mundo el porcentaje de infecciones asociadas a microorganismos patógenos con vías de transmisión por contacto directo.

Además se propuso aplicar las mejores prácticas del lavado de manos para prevención y control de las infecciones asociadas al cuidado de la salud, del personal, paciente, familiares y visitantes. Mediante la remoción o erradicación de la flora transitoria y/o residente que habita en la piel, minimizando la transmisión de las infecciones entre pacientes a través del lavado de manos.

En general, y por su propia naturaleza, las infecciones tienen una etiología multifactorial relacionada con los sistemas y procedimientos de la prestación de servicios sanitarios así como con las limitaciones económicas que afectan a los sistemas sanitarios y a los países.

Esta actividad refleja el comportamiento humano condicionado por numerosos factores, entre los que se incluye la educación. Sin embargo, la adquisición de la infección y, en particular la infección cruzada de un paciente a otro, es prevenible en muchos casos mediante la observancia de prácticas sencillas.

La higiene de las manos se considera la principal medida necesaria para reducir las IAAS (infecciones relacionadas a la atención sanitaria). Aunque esta práctica es una acción sencilla, la falta de cultura sobre la materia ha sido un problema a escala mundial.

Por lo anterior descrito, el hospital cuenta con un programa integral de lavado de manos en el que participa todo el personal que labora en la institución, para el cumplimiento en forma de la técnica correcta del lavado de manos hay material gráfico en todos los baños y en las áreas en las que se requiere realizar esta práctica con mayor énfasis, como en central de enfermería, quirófano, urgencias, restaurante, entre otras.

 

Enfermera: Rosa Angélica Coronado

 

 

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