Como todos sabemos se aproxima la temporada de invierno durante la cual los cambios bruscos de temperatura son causa frecuente de infecciones respiratorias, por lo que es importante conocer algunas medidas que pueden prevenir o disminuir la intensidad o incidencia de ellas.

Las infecciones en las vías respiratorias se dividen en altas (son las que abarcan desde la nariz hasta antes de la epiglotis) y bajas (incluye las infecciones por debajo de la epiglotis hasta los pulmones), las cuales pueden ser ocasionadas por virus o bacterias.

La sintomatología que caracteriza a estas infecciones son: conjuntivitis (enrojecimiento y lagrimeo de ojos), rinorrea hialina, amarilla o verde (secreciones nasales), tos, fiebre, odinofagia (dolor de garganta), malestar general, astenia y adinamia (sin fuerzas o energía), hiporexia (poco apetito), ronquera, cefalea (dolor de cabeza), y otros síntomas generales menos frecuentes.

Los síntomas de gravedad son cianosis (cambio de color de piel en labios y otras áreas), estridor, respiración superficial, dificultad respiratoria, vomito persistente, oliguria (poca orina), exantema petequial, síntomas neurológicos, por eso es importante la revaloración clínica en 3 a 5 días si persiste algún síntoma o antes si hay alguno de gravedad.

La forma en la que las infecciones en las vías respiratorias se trasmiten es de persona a persona, por lo general mediante gotitas de secreciones de mucosa nasal y orofaringea las cuales pueden ser expulsadas hasta más de un metro por medio de un estornudo o al toser; por lo que es importante el uso de cubre bocas por parte del enfermo sobre todo al inicio o en los primeros días de los síntomas y por parte la persona sana en contacto con pacientes, además se considera que el contagio también se da frecuentemente por contacto interpersonal o con objetos contaminados.

Por lo que la mejor manera de prevenir es con el aseo adecuado de manos, implementando una técnica adecuada con agua y jabón o uso de alcohol en gel. Es importante evitar que los niños con resfriado común compartan juguetes o chupones, así como lavar estos objetos con agua y jabón cuantas veces sea posible.

Promover que todos los visitantes se laven las manos antes de entrar en contacto con los niños. Evitar el contacto con personas que están cursando con enfermedades respiratorias agudas o fiebre, informar a los padres de los niños con infección de vías respiratorias sobre la recomendación que, en la medida de lo posible, no asistan a la guardería hasta que se hayan recuperado de la enfermedad.

Los padres de familia deben  verificar que la guardería cumpla con las medidas de control contra infecciones, específicamente sobre el lavado de manos. El impulsar y reforzar que los niños continúen la alimentación con leche materna ofrece protección contra otitis recurrente y en la duración prolongada del resfriado común.

Para hablar de tratamiento es importante la valoración del médico para tomar decisiones; si requiere antibióticos o solo manejo sintomático según el caso clínico, pero las medidas generales que podemos realizar para bienestar o ayuda para el paciente son reposo, hidratación adecuada, aspiración de secreciones, medios físicos para control de temperatura, nebulizaciones o vaporizaciones, dieta blanda, y cuidados generales.

 

Dr. Ubaldo Quintero Vizcarra

Médico general

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